¿Por qué es tan importante que la temperatura global no suba más de 1,5ºC?

Nuestra salud, nuestros alimentos o todos los ecosistemas del planeta pendientes de no pasar de 1,5ºC.

Irene Santa

Irene Santa

La diferencia entre 1,5 y 2ºC será abismal: el medio grado que ‘colmará’ el vaso climático

El planeta se calienta y lo hace a pasos agigantados. El calentamiento global se acelera tras muchas décadas de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera. La temperatura en la Tierra es hoy 1ºC más cálida que en la época preindustrial y el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) sigue insistiendo en la importancia de que la temperatura global no suba más de 1,5ºC, algo que podría ocurrir muy pronto.

En el Acuerdo de París firmado en la COP21 (2015) los países se comprometieron a limitar el calentamiento global a muy por debajo de 2ºC, preferiblemente a 1,5 grados centígrados, en comparación con los niveles preindustriales. Ha pasado más de un lustro y todo apunta a que se podría superar el umbral de 1,5ºC entorno al año 2030, aunque anteriormente se había estimado entre 2030-2052. Incluso, en los próximos 5 años es probable que algún registro anual supere dicho umbral. ¿Cuáles serían las consecuencias de un calentamiento global de más de 1,5ºC?

¿Cuál es la diferencia entre 1,5 y 2ºC?

Llevamos muchas décadas emitiendo GEI pero según el IPCC, es improbable que las emisiones realizadas hasta la fecha causen por sí solas un calentamiento de 1,5ºC. El problema es que en la actualidad seguimos emitiendo y los cambios que se implementen en los próximos años serán determinantes para la fecha en la que se alcance dicho calentamiento.

Es muy importante que la temperatura no suba más de 1,5ºC, ya que las consecuencias de llegar hasta un calentamiento de 2ºC serían mucho más graves, por lo que el IPCC plasmó en un informe especial las diferencias entre ambos escenarios. Estas diferencias comprenden un aumento de la temperatura media en la mayor parte de las regiones terrestre y oceánicas, de los episodios de calor extremo, de las precipitaciones intensas en varias regiones, de la probabilidad de sequía y déficits de precipitación.

Impactos en función del aumento de temperatura respecto a niveles preindustriales. Fuente: IPCC

El Ártico y los arrecifes de corales, en el punto de mira

La zona del planeta que presenta un mayor calentamiento es el Ártico. Si el calentamiento global es de 1,5ºC podría haber un verano por siglo sin hielo marino, mientras que si el calentamiento es de 2ºC ocurriría en un verano por década, o sea, ocurriría con 10 veces más frecuencia.

Los ecosistemas terrestres se transformarán de un tipo a otro con el calentamiento. Con una subida de la temperatura de 2ºC el 13% de la superficie terrestre cambiaría el tipo de ecosistema. Se reduciría en un 50% si el calentamiento fuera de solo 1,5ºC. Muchas especies perderán al menos la mitad de su alcance geográfico. El porcentaje de plantas, insectos y vertebrados que lo hagan es entre el doble y el triple con un calentamiento de 2ºC frente a 1,5ºC.

VÍDEO: LA AMENAZA QUE SUPONE LA EXTINCIÓN DEL CORAL

El riesgo de la pérdida irreversible de ecosistemas marinos será muy superior si se alcanza o supera el umbral de 2ºC. Los arrecifes de coral se reducirían entre un 70-90% con un calentamiento de 1,5ºC, mientras que si el calentamiento es de 2ºC se perderán en más de un 99%.

Loca corales serán los ecosistemas más perjudicados por el calentamiento global.

Además, son muchas regiones costeras habitadas que están amenazadas por la subida del nivel del mar: para el año 2100 habría una diferencia de unos 10 centímetros en ascenso del nivel medio del mar con un calentamiento de 1,5ºC que si es de 2ºC (más elevado).

La salud también está en juego

El riesgo de mortalidad relacionado con el calor será menor con 1,5ºC que con 2ºC. Además, las islas urbanas de calor suelen amplificar las olas de calor en las ciudades. Resulta preocupante teniendo en cuenta que las temperaturas extremas en tierra aumentarán más que la temperatura media global en superficie.

Por ejemplo, en latitudes medias, donde se encuentra España, con un calentamiento global de 1,5ºC el aumento de la temperatura de los días de calor extremo será de 3ºC. Si por el contrario, el aumento de la temperatura global fuera de 2ºC, los días extremadamente cálidos tendrían hasta 4ºC más.

En España aumentarán las olas de calor, en número y en intensidad. Y los peores pronósticos indican que tendremos veranos de hasta cinco semanas más largos y con temperaturas rozando los 50ºC. La mortalidad por calor aumentará. Y también, según los estudios, también afectará a nuestra salud mental.

No más de 1,5ºC para poder alimentarnos

Si el calentamiento se limita a 1,5ºC y no llega a 2ºC serán menores las reducciones netas del rendimiento del arroz, el trigo y el maíz, cultivos determinantes para la alimentación global, así como la calidad alimenticia de los dos primeros, que depende del CO2. Con 2ºC disminuiría más la disponibilidad de alimentos en el Sahel, el Mediterráneo, Europa Central, el sur de África y el Amazonas.

La pesca quedará afectada por el cambio climático.

No solo lo agricultura sino también la ganadería y, especialmente, la pesca podrían verse perjudicadas. El cambio climático en el océano provocará impactos en el hábitat, la reproducción, la incidencia de enfermedades y el riesgo de aparición de especies invasoras.

Sin embargo el impacto directo en la pesca podría verse reducido a la mitad con 1,5ºC frente a 2ºC: se calcula que las capturas mundiales anuales de pesca marina se reducirían en torno a 1,5 millones de toneladas con un calentamiento global de 1,5 °C, frente a una pérdida de más de 3 millones de toneladas con uno de 2 °C